La Revolución Radical (en honor al maestro Krishnamurti)

Noviembre 13, 2009

En estos tiempos tan agitados dque estamos viviendo es necesario hacer la revolución más profunda que el mundo ha vivido.
Este mundo en que vivimos está enfermo, aquietado, estancado. La avaricia del hombre ha creado un sistema implacable que lo corrompe. Es totalmente insostenible la situación del sistema económico por el cual se rige el mundo. Este sistema perverso hace que los pobres sigan siendo pobres, que se viva una emergencia humanitaria insostenible.Más allá de planes de desarrollo económico, recetas mágicas, ecuaciones infalibles (y no digo que no sean hechas con la mejor de las intenciones) pero son ineficaces. Porque este sistema económico, por mas que sea descripto por las teorías más abstractas, el fondo de la cuestión está definido por valores que resaltan la individualidad, el egoísmo, las ansias de querer más, la brutalidad. Más allá de que los buenos intentos que se tengan en cambiar de ciertas cosas del sistema es ( en parte) en vano, porque el problema es de fondo.
En lo que respecta a la vida del ser humano en la sociedad, también obra de forma individualista, tanto porque es lo que se muestra al común de la gente y también porque el individuo lo toma.
Más allá de esta situación el mundo nos pide un cambio, porque la situación es insostenible, estamos ante umbrales desconocidos que nos llevan al cambio, soplan vientos de guerra, la situación ambiental de nuestro planeta es crítica y hay impulsos cósmicos, energías muy potentes desde el centro de la galaxia que nos obligan a cambiar nuestra forma de vida.
La próxima evolución que va a tomar el ser humano no va a ser ni política, ni económica, sino que va a ser de valores.
Como nos muestra la historia existen dos caminos para llegar al cambio. El camino más corto, es el de llegar al objetivo por la fuerza, tirando las viejas estatuas e implementar ciertos cambios por la fuerza. Este camino si bien es corto es erróneo. Primero que nada porque por más elevado que sea el fin, éste no puede justificar el medio el medio nos tiene que importar y mucho. Segundo como dijo Nietzsche, si tiramos las viejas estatuas con pomposidad, ellas vuelven porque la base no ha sido derribada. Podemos cambiar de caras, de paradigma, discurso, pero en definitiva si no cambiamos nuestros valores no cambia nada. Ahí está el otro camino que es el más largo.
El camino más largo, es el camino camino del cambio de valores y de pensar todas las cosas que existen desde el amor. De nada sirve tirar viejas estatuas y sustituírlas por otras nuevas, sino mover la situación desde valores altruístas, desde el amor, esa sería una revolución radical, un cambio en la forma de mirar el mundo, mirar todo lo que nos rodea, nuestro prójimo, un salto evolutivo en el ser humano. Y estamos en el umbral de hacerlo, porque la humanidad lo necesita, el planeta nosl lo pide y el universo nos empuja en esta hora, por un nuevo amanecer.

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