Niños Indigo y Niños Cristal
LOS “NIÑOS INDIGO”
La humanidad está transitando un cambio de era. Los sistemas económicos, sociales, familiares, educativos etc. están atravesando una crisis que trae aparejada un gran cambio para nuestro planeta. En estos tiempos están llegando niños con características vibracionales diferentes, a los que se los ha denominado “niños índigo” por el color de su aura.
Estos niños son el detonante de un cambio de paradigma que implica un paso evolutivo para la humanidad. Como adultos tenemos la tarea de facilitarles el cumplimiento de su misión que a su vez nos permitirá elevarnos junto con ellos.
Como estos niños traen una vibración diferente, necesitamos reconocer sus características y necesidades para poder acompañarlos en este proceso. Pero como su misión aún permanece velada para la mayoría de la humanidad, muchas veces son rechazados por las instituciones escolares e incomprendidos dentro de sus propias familias, ya que parte de su tarea es llamar nuestra atención sobre todo aquello que debe modificarse para abrir un espacio a esta nueva energía que está descendiendo sobre nuestro planeta.
Utilizando las herramientas adecuadas para estabilizar su energía podremos ayudarlos a superar su hiperactividad, o dificultades en la atención derivada de su inestabilidad emocional y energética, así como otro tipo de desequilibrios provenientes de nuestra incomprensión y falta de acompañamiento de su proceso evolutivo.
Estas nuevas almas vienen para facilitar nuestra transición a un próximo paso en la evolución de la conciencia humana. Tienen un conjunto de atributos psicológicos e intelectuales inusuales que revela un patrón de conducta no documentada con anterioridad.
Características principales
- Son multidimensionales, altamente sensibles, con muchos talentos y poderes intuitivos.
- Instintivamente saben quienes son, lo que necesitan, y lo que es verdadero.
- Como poseen una mirada diferente de la vida, tienen otras prioridades, valores y necesidades.
- Son muy sensibles a los estímulos. Tienen sus sentidos más desarrollados que el promedio habitual y muchas veces se ven sobrepasados por las energías de su entorno.
- Físicamente pueden ser más sensibles a los olores o los sonidos, por lo cual generalmente les molestan las multitudes y los lugares muy ruidosos.
- Pueden percibir los sentimientos no manifiestos de las otras personas sin comprender de donde provienen.
- Les cuesta diferenciar entre su propia energía y la de los demás, ya que absorben la energía del ambiente y la de otras personas y la toman como propia.
- Como tienen más desarrollada la percepción extra- sensorial (telepatía, clarividencia, etc.) o son extremadamente sensibles, tienen la facilidad de ver rápidamente cuando se intenta engañarlos, ya sea con palabras o con falsas apariencias.
- Son muy sensibles a las emociones y tienen una conexión espiritual más profunda.
- Muy frecuentemente pueden ver auras colores y espíritus alrededor suyo, y percibir la energía de las personas y los lugares.
- Tienen sueños muy vívidos -que generalmente recuerdan- y les sirven de guía y ayuda en su vida. Algunos también pueden tener premoniciones.
- Poseen una conciencia interdimensional. Algunos tienen recuerdos de sus experiencias antes de encarnar y muchos tienen una clara conciencia de cuál es su misión en la Tierra. Muchas veces tienen conocimientos o una sabiduría que trasciende su experiencia inmediata y su edad cronológica.
María Dolores Paoli, especialista en psicoespiritualidad nos dice:
“Los niños índigo son inquietos, les cuesta mucho mantenerse en un mismo sitio y pareciera que no se cansan. Esto es por que tienen un alto voltaje de energía. Es como si tuviesen una capacidad de 10.000 vatios pasando por un cuerpito que solo maneja 100. De ahí que necesitan liberar ese voltaje moviéndose y se los califica de hiperkinético.
(1) Tienden a aburrirse fácilmente de las cosas y solo ponen atención y concentración en aquello que es de su interés, por lo que los niños índigo están teniendo muchos problemas con el sistema educativo, con la autoridad y la memorización.
Ellos aprenden por participación en forma exploratoria creativa y reflexiva. Les gusta ser autores y no seguidores. Como aprenden más rápidamente a través de la experiencia que de la enseñanza impartida por otros, se aburren fácilmente y pierden interés en las cosas rápidamente. Su forma de aprendizaje tiende a ser menos lineal que la del promedio, lo que les dificulta adaptarse a la presentación secuencial de la información utilizada en la mayoría de las instituciones educativas.
Procesan mayor cantidad de información a través del tacto, por lo que necesitan estar tocando algo para fijar mejor la atención, esto hace muchas veces parezcan distraídos o con dificultades en la concentración.
Como son particularmente creativos, siempre encuentran una mejor manera de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela, lo que los hace aparecer como rompedores de sistemas. Son desestructurados en su manera de pensar, ya que utilizan patrones de pensamiento asociados al hemisferio derecho. A causa de esto, no se relacionan muy bien con los sistemas que se basan en el orden y el ritual.
Por ejemplo: permanecer en fila o sentados en una clase, va en contra de su instinto natural. Tienen dificultades para aceptar una autoridad absoluta y no responden a los castigos como método disciplinario.
Son felices estando solos y prefieren jugar con uno o dos amigos que participar en grandes grupos. Parecen antisociales, a menos que estén con seres afines. Por consiguiente se les dificultan las relaciones sociales sobre todo en la escuela.
Desde muy pequeños se comunican con los ojos; tienen una mirada profunda y sabia.”
(1): (Extracto del Libro Niños Índigo “Nuevos Seres para una Nueva Tierra” – Eduardo Melamud y Sandra Aisenberg – Colección Infinito – Editorial Kier – Año 2003)
LOS “NIÑOS CRISTAL”
Así como los “niños índigo” han venido a confrontar y derribar las estructuras a los efectos de generar un nuevo paradigma, bien se pude decir que los niños cristal son el exponente de la concreción del mundo de armonía.
Es por ello que no hay que dudar en que el salto evolutivo de la humanidad hacia la conciencia será propulsado por los nuevos niños, por lo tanto es necesario elevar los mecanismos familiares, sociales y culturales para poder comprender e ir cambiando a la velocidad que nos propone los tiempos actuales.
Así como en la humanidad ha predominado el uso del hemisferio cerebral izquierdo, que se caracteriza por el uso de la razón, el análisis y los pensamientos lineales, los niños índigo han venido a manifestar el otro polo, ya que tienen un mayor desarrollo del hemisferio cerebral derecho que se caracteriza por la percepción, intuición, y la creatividad. Como podemos observar la humanidad camina hacia su propio equilibrio.
En estos tiempos resulta necesario que el trabajo de los “niños índigo” pueda ser realizado a los fines de preparar la base que impulse a la humanidad a dar el salto evolutivo necesario para poder salir de la evolución por los opuestos (polaridad).
Ya desde algún tiempo hemos observado la llegada de los “niños cristal”, portadores del equilibrio necesario para trascender la polaridad e impulsar a la humanidad hacia la conciencia de unidad.
A diferencia de los “niños índigo”, que vienen a sincerar y espejar los mecanismos obsoletos que necesitan ser modificados, a los”niños cristal” se los reconoce por su energía armonizadora, sea cual fuere el ambiente en que se encuentren.
Si bien algunas almas “cristal” están llegando al mundo de manera gradual, estos seres necesitan de un cambio cuantitativo de la energía planetaria para poder descender masivamente en el planeta, dependiendo de nuestra propia evolución.
Por Sandra Aisenberg y Eduardo Melamud
www.holistica2000.com.ar
El siguiente extracto describe las diferencias entre Niños Índigo y Cristal. Es del artículo de Doreen Virtue Los Niños Índigo y Cristal:
La primer cosa que la mayoría de la gente nota en relación a los Cristales son su ojos, grandes, penetrantes, y sabios más allá de su edad. Sus ojos los persigue y los hipnotizan, mientras que ustedes se dan cuenta que su alma esta siendo mostrada para que el niño la vea. Quizás ustedes hayan notado que este nuevo “tipo” de niños están poblando rápidamente nuestro planeta.
Ellos son felices, encantadores y compasivos. Esta generación de nuevos trabajadores-de-la-luz, escasamente de 0 a 7 años, no son como ninguna generación previa, ellos son los punteros a donde la humanidad se dirige… ¡y es una buena dirección!
Los niños más grandes (aproximadamente de 7 a 25 años), llamados “Niños índigo”, comparten las mismas características con los Niños Cristal. Ambas generaciones son altamente sensitivos y con habilidades psíquicas, y tienen propósitos importantes de vida.
La diferencia principal es su temperamento. Los índigos tienen un espíritu guerrero, debido a que su propósito colectivo es pulverizar los antiguos sistemas que ya no nos sirven más. Ellos están aquí para anular los sistemas gubernamentales, educativos y legales que carecen de integridad. Para lograr este propósito, ellos requieren de temperamento y de una determinación briosa.
Los adultos que se resisten al cambio y que valoran el conformismo pueden malinterpretar a los Índigos. Ellos con frecuencia son etiquetados con diagnósticos psiquiátricos de Déficit de Atención con Desorden de Hiperactividad (Attention Deficit with Hyperactivity Disorder ADHD) o Desorden de Déficit de Atención (Attention Deficit Disorder ADD). Tristemente, cuando a ellos se les administra medicamentos, los Índigos con frecuencia pierden su maravillosa sensibilidad, sus dones espirituales y su energía guerrera…
En contraste, los Niños Cristal son felices y de temperamento estable. Seguro, ocasionalmente ellos pueden tener sus rabietas, pero estos Niños son grandemente misericordiosos y tranquilos. Los Cristales son la generación que se beneficiara de que los Índigos sean pioneros. Primero, los Niños Índigos conducen machete en mano, recortando cualquier cosa que carezca de integridad. Después los Niños Cristal siguen el camino ya limpio, dentro de un mundo más inofensivo y seguro.
Los términos “Índigo” y “Cristal” les fueron dados a estas dos generaciones porque describen de manera muy precisa los colores de sus auras y sus patrones de energía.
Los Niños Índigos tienen mucho azul índigo en sus auras. Este es el color del “chakra del tercer ojo”, el cual es el centro de energía dentro de la cabeza localizado entre las dos cejas. Este chakra regula la clarividencia, o la habilidad para ver la energía, visiones, y espíritus. Muchos de los Niños Índigos son clarividentes.
Los Niños Cristal tienen auras cambiantes, con hermosos tonos pasteles multicolores. Esta generación también muestra una fascinación por las rocas y los cristales…
Los Niños Índigo pueden sentir la deshonestidad, al igual que un perro puede sentir el miedo. Los Índigos saben cuando se les mintió para sobreprotegerlos o manipularlos. Y dado que su propósito colectivo es conducirnos dentro un nuevo mundo de integridad, los Índigos tienen detectores de mentiras integrados.
Como antes mencionamos, estos guerreros del espíritu son una amenaza para algunos adultos. También los Índigos son incapaces de aceptar situaciones disfuncionales en el hogar, escuela o trabajo. Ellos no tienen la habilidad de disociarse de sus sentimientos y aparentar como que todo esta bien… a menos de que se les administre medicamentos o sedantes.
Los dones espirituales de los Niños Cristal son también malentendidos. Específicamente sus habilidades telepáticas pueden hacer que ellos tarden en empezar a hablar en su vida.
En el nuevo mundo al que los Índigos nos conducen, nosotros seremos mucho más concientes de nuestros pensamientos y sentimientos intuitivos. No nos basaremos mucho en las palabras habladas o escritas. La comunicación será más rápida, más directa y más honesta, debido a que será de mente a mente. Ya, en este momento un número de nosotros está teniendo contacto con sus habilidades psíquicas. Nuestro interés en lo paranormal será todo el tiempo grande, acompañado de libros, eventos de televisión y películas de esos temas.
Así que, no es una sorpresa que la generación que sigue a los Índigos sean increíblemente telepáticos. Muchos de los Niños Cristal se tardan en tener sus patrones hablados, y es muy frecuente para ellos que esperan hasta los 3 o 4 años de edad para que empiecen a hablar. Pero los padres me dicen que ellos no tienen problemas para hablar con sus silenciosos niños. ¡Muy lejos de eso! Los padres establecen comunicación mente a mente con sus Niños Cristal. Y los Cristales usan una combinación de telepatía, antiguo lenguaje de señas, y sonidos (incluyendo canto) para darse a entender.
El problema surge cuando los Cristales son juzgados por personal médico y educacional como si tuvieran patrones hablados “anormales”. No es coincidencia que la consecuencia del número de Cristales que están naciendo, se tenga un alto registro del número de diagnóstico de autista.
Es verdad que los Niños Cristal son diferentes de las otras generaciones. ¿Pero por qué necesitamos crear una patología de estas diferencias? ¿Si los niños son exitosos en sus comunicaciones en el hogar, y los padres no están reportando ningún problema… entonces por qué tratar de crear un problema? El criterio del diagnóstico para el autismo es muy claro. Este establece que la persona con autismo vive en su mundo propio, y está desconectado de la otra gente. La persona autista no habla porque es indiferente a comunicarse con los otros.
Los Niños Cristal son muy opuestos a eso. Ellos están entre los más conectados, comunicativos, cariñosos y mimosos que cualquier otra generación. Ellos también tienen dones muy filosóficos y espirituales. Y ellos despliegan un nivel sin precedentes de gentileza y sensitividad a este mundo. Los Niños Cristal espontáneamente abrazan y cuidan de la gente que lo necesita. ¡Una persona autista no haría eso!
En mi libro “El cuidado y alimentación de los Niños Índigo”, yo escribí que el ADHD debería ser un símbolo de sintonizar dentro de una Dimensión Superior. Eso describiría más acertadamente a esa generación. Del mismo modo, los Niños Cristal no se les justifica la etiqueta de autismo. ¡Ellos no son autistas! ¡Ellos son sorprendentes!
Esos niños valen la emoción de algo sublime, no que les den la etiqueta de disfuncionales. Si algo es disfuncional, son los sistemas que no son adecuados a la evolución continua de la especie humana. Si nosotros avergonzamos a los niños con etiquetas, o les damos medicamentos para tenerlos en la sumisión, nosotros habremos menoscabado un regalo enviado por el cielo.
Nosotros habremos destrozado una civilización antes de que tengan tiempo de echar raíces. Afortunadamente, hay muchas soluciones positivas y alternativas. Y el mismo cielo nos ha enviado a los Niños Cristal para que puedan ayudarnos a quienes de nosotros somos abogados de los niños.


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