Alimentación: Base Fundamental

Octubre 8, 2009

frutaCuando nos encontramos ante la alternativa de un cambio en la alimentación, dejando de comer carne, nos asalta el temor de que nos podamos desnutrir y alimentarnos mal.

Nuestra preparación ha sido y será progresiva, por tanto independientemente de que se nos ha dicho de lo tóxico que es ingerir carne, no recomendamos que se altere la alimentación, hasta que no se tenga antes una base de información que nos permita una dieta vegetariana equilibrada.

Reconocemos que la alimentación del ser humano no sólo constituye lo que se ingiere por la boca y va hacia el estómago, sino que también incluye la respiración y las imágenes mentales como todo lo que estimula y afecta nuestros sentidos, especialmente la vista y el oído.  Pero ahora, centramos nuestra atención en la alimentación.

Alimentación:

El régimen vegetariano y naturista es el apropiado para satisfacer todas las necesidades del ser humano, ya que nos proporcionan las sustancias que requiere el organismo para su desarrollo y cubrir el desgaste continuo, así como para generar energía y calor. Nuestra alimentación se basará fundamentalmente en:  Cereales integrales, legumbres, verduras, hortalizas, frutas y frutos (semillas diversas), pudiéndose complementar según se sienta la necesidad con los derivados de la leche.

A- Cereales: Trigo, maíz, quínoa, centeno, cebada, avena, arroz, etc.

B- Legumbres: Poroto, arveja, soja, garbanzo, haba, lenteja, etc.

C- Verduras y hortalizas: Acelga, col, coliflor, espinaca, nabo, zanahoria, rábano, berro, cebolla, ajo, tomate, pepino, alcaucil, lechugas, remolacha, etc.

D- Frutas: Naranja, banana, uva, manzana, pomelo, melón, durazno, sandía, etc.

E- Frutos: Nuez, avellana, maní, almendra, etc.

F- Derivados de la leche: Queso fresco, requesón, crema, yogurt, etc.

G- Miel: Véase la sección Alimentos para la Nueva Humanidad.

Las sustancias reparadoras del gasto diario del cuerpo e indispensables para el desarrollo y crecimiento de éste en la infancia y la adolescencia son las albúminas, azúcares y féculas.

Casi todos los alimentos tienen albúmina en mayor o menor cantidad, pero ricas en ellas son los huevos, las legumbres secas, los derivados de la leche, como el requesón y el queso, también las frutas oleaginosas.  Los azúcares naturales y los hidratos de carbono son sustancias que se queman en el organismo para producir calor y fuerza, abundan en los cereales, legumbres, patatas, frutas dulces, aceites vegetales y miel.  Nuestro organismo requiere igualmente de minerales y vitaminas cuya fuente principal son los vegetales, la falta de ellos acarrea enfermedades graves.  El pan y las harinas integrales son ricas en ellos.  Algunos de los minerales que más necesitamos son:  hierro, sal, fósforo, sodio, potasio, magnesio, zinc, etc.

Ricos en hierro son: Las espinacas, lentejas, acelgas, rábanos, fresas, manzanas, pelón, melocotones y ciruelas.  La falta de hierro en el organismo produce anemia, debilidad muscular, etc.

Ricos en calcio son: Los cereales, verduras, frutas y los derivados de la leche.  Ayuda en el crecimiento y en la formación de huesos y dientes, además de que contribuye para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Ricos en fósforo son: Los porotos, garbanzos, cereales integrales, almendras, avellanas, nueces y cerezas además de otras frutas muy tiernas.  Ayuda al buen funcionamiento del cerebro, los nervios, músculos y huesos.

Ricos en sodio son: La mayor parte de los vegetales y verduras, queso fresco, germen de trigo, pan integral, mantequilla, etc.  La carencia de sodio trae consigo somnolencia, lengua y piel seca, acidez y gases en el estómago, indigestiones, vómitos, vértigos, catarros, extremidades frías, afecciones en la garganta, etc.

Ricos en potasio son: Las espinacas, manzana, tomate, fresa, banana, limón, higo, apio, hongo, naranja, pasas, ananá, arroz integral, miel, melaza, harina de soja, avellana, papa con cáscara, etc.  La ausencia de potasio produce debilidad muscular, hidropesía, piel seca, estreñimiento, pesadez en el hígado, forúnculos, hemorragias nasales, jaquecas, calambres, etc.

Ricos en zinc son: Está disponible en muchos alimentos vegetales; cereales integrales (panes, pastas y arroz), trigo, mijo, legumbres, germinados, frutos secos y semillas, tanto como en los huevos y los productos lácteos.

Ricos en magnesio son: Véase la sección Magnesio.

Composición química del suelo:

Primarios:  nitrógeno, fósforo y potasio.

Secundarios:  calcio, azufre y magnesio.

Oligoelementos:  cobre, cobalto, hierro, molibdeno, otros.

Oligoelementos:

Los oligoelementos:  son elementos (metales y algunos metaloides) que se encuentran en pequeñas cantidades en el organismo (zinc, cobalto, magnesio, níquel, potasio, yodo, cobre, cromo, selenio.)

Tienen un papel primordial en el desarrollo normal de las innumerables y complejas reacciones químicas que ocurren en el interior de nuestro cuerpo.  La mayoría de los oligoelementos aceleran las reacciones enzimáticas, y gracias a ello aumentan nuestra vitalidad.  Los oligoelementos y las vitaminas son catalizadores de catalizadores: las apoenzimas (proteínas) necesitan ser activadas por las vitaminas y los oligoelementos. En la actualidad al tamizar y refinar las harinas, se elimina la parte del grano más rica en oligoelementos.  Los estados producidos por la carencia de oligoelementos corresponden a las enfermedades más diversas, algunas de las cuales han sido consideradas hasta hoy como genéticas e incurables.

Vitaminas:

Son sustancias que el organismo no es capaz de producir y que en dosis mínimas (que deben ser aportadas por la alimentación) son indispensables para la vida.

Las vitaminas, lo mismo que los oligoelementos, forman parte de enzimas, catalizadores de reacciones vitales, la ausencia de una vitamina hace que la enzima no funcione.

Las vitaminas han sido divididas en dos grandes grupos, según su solubilidad:

1. Las vitaminas solubles en grasas:  A, D, E, F y K.

2. Las vitaminas solubles en agua:  B, C, etc.

Las Vitaminas, sus propiedades y donde buscarlas:

Vitamina A (Retinol): Para el crecimiento, desarrollo del cuerpo y reparación de tejidos.  Tiene una acción extraordinaria sobre los órganos de la digestión, bronquios, pulmones, vías urinarias, etc.  Aumenta las defensas contra los microbios, previene resfriados.  Mejora la visión.  Combate la conjuntivitis, orzuelos, alteraciones en las mucosas de las vías respiratorias, la gripe, los catarros, ronquera, la caída del cabello, caspa, forúnculos, acné, etc.  Esta vitamina se encuentra en la manzana, zanahoria, palta, espinaca, aceite de coco, durazno, damasco, algas, alfalfa, coliflor, pimentón, calabaza, cereales integrales, tomate, alcaucil, acelga, repollo, zapallo, perejil.

Grupo Vitamina B: Complejo B, B1, B2, B3, B6, B12, Inositol, Colina, Ácido Fólico, Ácido Pantoténico, PABA (ácido paraaminobeinzoico); vela por la salud mental, sistema nervioso, aparato digestivo y la piel.  Es bueno contra la inapetencia, debilidad general, indigestión, diarrea y estreñimiento alternados, depresión, inestabilidad emocional.  Enfrenta el beriberi (paralización de los miembros), trastornos cardíacos y dificultad para respirar.

Vitamina B1 (Tiamina): Enfrenta los temblores, los calambres, punzadas en la nuca y polineuritis.  Se encuentra en el germen del trigo, alga marina, todos los cereales integrales, porotos, soja, lentejas, arvejas, coliflor, alcaucil, levadura de cerveza, semillas de girasol, nuez de Brasil, repollo y maní.

Vitamina B2 (Rivoflavina): La ausencia de esta vitamina permite la dermatitis, acné, piel rugosa, eczema, ojos rojizos, debilidad muscular y mareos.  Se encuentra en los germinados, la almendra, germen de trigo, remolacha y nabo, queso fresco, huevos, manzanas, zanahorias, limón, toronjas, algas marinas, cocos, levadura de cerveza, guisante, espinaca, lechuga, coliflor.

Vitamina B3 (Niacina): Ácido nicotínico.  Esta vitamina combate el estreñimiento y su ausencia produce la disminución del ácido clorhídrico, también trae como consecuencia la flatulencia, náuseas y vómitos, lengua sucia.  Se encuentra en el arroz integral, la almendra, germen de trigo, salvado, cebada integral, manteca, maní, poroto, soja.

Vitamina B6 (Pirodixina): Su ausencia hace que aparezcan trastornos nerviosos, enfermedades cutáneas, mareos, dolores de cabeza, anemia y los síntomas de la pelagra (soléacis.)  Se encuentra en el aceite de maíz, cereales de grano entero, levadura de cerveza, arroz integral, vegetales de hoja verde, miel, repollo, legumbres, lentejas, leche y maní.

Vitamina B12: Esta vitamina combate la anemia perniciosa y su ausencia produce la disminución del apetito, debilidad en las piernas, ardor y calor en la lengua, pérdida de peso, mala memoria.  Produce también cólicos, diarreas, caída del cabello.  La encontramos en la leche cruda, el alga marina, queso fresco, requesón, salvado de trigo y del arroz, levadura de cerveza.

Vitamina C: Es anti-escorbútico, anti-infeccioso (Especialmente del aparato respiratorio, resfriados, gripe, bronquitis, etc.) y es antitóxica (contra ciertos venenos de origen microbiano o medicamentoso.)  Se encuentra en el pimentón, limón, palta, col, tomate, nabo, cáscara de naranja, banana, pasa negra, perejil, repollo, berro, papa, mandarina, coliflor, espárragos, acelga, espinaca, kiwi.

Vitamina D: Es anti-raquítica o del crecimiento.  Ayuda a la formación de los huesos. Combate el decaimiento, los dolores de todo el cuerpo, inapetencia, disentería, estreñimiento, su ausencia podría ocasionar la aparición tardía de los dientes, deformación de los huesos, formación de “pecho de paloma”, piernas curvas, quebradura de huesos con facilidad, convulsiones, fiebres, sudores, abatimientos, en general.  Se encuentra en la leche cruda, germen de trigo, baños de sol, centeno, porotos de soja.fruta2

Vitamina E: Es la de la fecundidad y es antioxidante.  Su ausencia puede producir abortos, perturbaciones serias y profundas en los órganos de reproducción, molestias cardíacas (esclerosis de las arterías coronarias o sea angina de pecho.)  La encontramos en el arroz integral, aceite de germen de trigo, aceite de maíz, cereales integrales, arvejas, lechuga, nuez, centeno, espinaca, berro, manteca.

Vitamina F: (Ácido Linoloico) se encuentra concentrado en las semillas de girasol, nuez, aceite de oliva, germen de trigo, manteca, aceites vegetales, germen de maíz de soja.  Ayuda en las enfermedades de próstata y su ausencia produce eczemas, piel reseca, cabello seco y quebradizo, caspa, acné y aumento de los niveles de colesterol.

Vitamina K: Es anti-hemorrágica, contribuye a la coagulación de la sangre, se encuentra en la melaza, avena, trigo, centeno, alfalfa, nabo verde, vegetales verdes, yogurt, espinaca, col, repollo, poroto.

Vitamina P: Hace funcionar el hígado y mantiene el estado de los capilares o pequeños conductores de sangre.  Ayuda a que el riñón filtre correctamente.  Se encuentra en el trigo sarraceno, damascos, cerezas, pimentón, pomelo, parte blanca de la cáscara de naranja.

Las causas de la deficiencia en las Vitaminas:

  • Carencia por no ingerir la cantidad adecuada.
  • Carencia por destrucción de las vitaminas en el aparato digestivo.
  • Carencia por absorción defectuosa.
  • Carencia por excreción.
  • Carencia por utilización incorrecta.
  • Carencia por aumento de necesidad
  • Por destrucción en los procesos culinarios

Algunos consejos útiles sobre la Alimentación:

Las verduras se comen cocidas con mucha frecuencia, pero así se pierden lamentablemente sus mayores virtudes.  Muchas de ellas sin embargo, pueden comerse crudas en forma de ensaladas, si se remojan o lavan adecuadamente en agua.

Las zanahorias y otras raíces se limpian con un cepillo de cerdas duras, teniéndose bajo el chorro de agua, sus manchas y puntos negros se quitan con un cuchillo.  Para ingerir verduras crudas es importante prepararlas con condimentos naturales como el limón, el aceite de oliva o vegetal, etc.  Cuando no pueden comerse crudas, se recomienda hacer con ellas zumo, igual, se puede proceder con las hortalizas, el zumo fresco mantiene las propiedades de los ingredientes.

Las frutas son algo más que un producto natural de sabor agradable.  Es así mismo fuente de valores nutritivos, por ello no deben faltar en las comidas.  Se debe generalizar y se recomienda iniciar el día con la ingestión de un vaso de agua fría y luego un jugo de frutas, de preferencia por ejemplo:  cuando hay resfriados o catarros, vaso de agua tibia, con el jugo de tres limones y una cucharadita de miel.  El limón es un fruto ácido que al ingresar al aparato digestivo se transforma en un estupendo alcalinizante.  Resulta por tanto, muy recomendable para quienes padecen de artritis. Entre otras propiedades de las frutas está la de mantener unidas las células, dan firmeza a los ligamentos, cartílagos y paredes de los vasos sanguíneos, además, ayudan a mantener sanos los dientes, recuperarnos de las heridas, etc.

Repetimos que las verduras y las frutas deben comerse preferentemente crudas, para ello basta lavarlas en forma adecuada.  La cáscara y el grano de muchas de las frutas son comestibles y concentran las principales virtudes de éstas.

La adaptación al régimen alimenticio vegetariano deberá ser paulatina, procurando que el cambio sea a consciencia y producto de nuestro discernimiento.  Lo primero que deberá ser abandonado será el consumo de las carnes rojas y embutidos, pudiendo mantener en la dieta las llamadas carnes blancas (pescado y aves), hasta que poco a poco, fortalecida la voluntad y el conocimiento se pueden retirar éstas definitivamente. Deberá abandonarse igualmente, el empleo de las grasas animales, pues éstas acrecientan generalmente el colesterol en la sangre, lo cual, como se deduce, facilita la aparición de la arteriosclerosis.

Los aceites vegetales naturales, es decir, sin refinar, disminuyen en cambio, el nivel de colesterol cuando éste es muy elevado, evitando de esta forma, una vejez prematura. Tan espléndida propiedad de tales aceites desaparece, sin embargo cuando se ingieren éstos en frituras excesivamente concentradas.  Entre los aceites vegetales destacamos el de oliva, maíz, almendras y especialmente los de girasol y maíz.

La manteca elaborada de leche de vaca es rica en vitaminas A y D, pero algunas familias prefieren la manteca vegetal.  Y en cuanto a las carnes, éstas tienen un magnífico reemplazo en alimentos como:  la leche, el huevo, el queso y las nueces, entre otras.

Respecto al huevo:  Existe una serie de prejuicios con respecto al huevo, por eso, anotamos aquí que es uno de los alimentos más nobles y ricos en vitaminas. Biológicamente de mejor calidad inclusive que lo que aporta la carne; y es así, porque dichas proteínas contienen todos los aminoácidos necesarios del equilibrio perfecto.  Se puede comer hasta un huevo diario.  Es un viejo prejuicio aquel que sostiene que es malo para el hígado, ya que acelera el drenaje de la bilis.  Se sabe que resuelve en mucho nuestras necesidades calóricas y es rico en vitaminas A y B.

Respecto al azúcar:  Es importante disminuir el consumo de azúcar blanca ya que es un estimulante y por lo tanto modifica nuestro metabolismo natural, se puede ir sustituyendo con frutas o miel.

Respecto a la sal de cocina:  La sal inorgánica extraída del mar y de las minas, su uso debe ser limitado.  La sal es beneficiosa y necesaria en el organismo humano, pero ya los alimentos naturales la contienen.  El exceso en las comidas perjudica a nuestro organismo, pues obliga a beber en demasía, irrita el estómago y origina acidez.  Excita el sistema nervioso y es causa de retención de agua en los tejidos del cuerpo; produce irritación en el riñón y enfermedades a la piel.  También favorece la obesidad. Añadiremos que en la cura de muchas enfermedades, se recomienda la reducción e incluso su eliminación.

Respecto al agua:  El ser humano ingiere poca agua diariamente, ya que la mayoría se ha acostumbrado a las sodas o comida, por lo que se ha comprobado que mucha gente come cuando en realidad tiene sed.  Los médicos aconsejan hasta 2 litros por día y en lo posible fuera de las comidas para no lavar los jugos gástricos necesarios para la digestión.  También es importante destacar que el agua debe ser ingerida de la forma más natural posible o sea sin gas y sin calentar.  Pero todos los excesos son malos, así también, beber agua con exageración.  Se aconseja beber con mesura.  Tres cuartas partes del organismo humano están compuestas de agua.  El mantenimiento de dicha proporción obliga pues a la ingestión moderada de los líquidos.  El agua sirve tanto a la higiene externa del cuerpo como a la interna, nos ayuda a evitar estreñimientos, la aparición de úlceras y la vejez precoz.  Atempera el carácter, favorece la memoria y ayuda a mantener la mente alerta.

La Alimentación ovo-lacto-vegetariana:

La dieta (vegetariana) ovo lacto vegetariana; es una corriente originada en la antigua medicina hindú, la Ayurveda, cuyos principios se siguen practicando hoy día.  Se trata de una práctica alimentaria e higiénica consagrada al respeto de las leyes de la naturaleza.  El principio básico dice que debemos alimentarnos en base a vegetales tratando de evitar el consumo de carne de cualquier especie.  La carne no-solo está considerada como una fuente de toxinas que enferma al organismo, sino también como portadora de energías negativas que enferman al alma, dado que para obtenerla se causa dolor a otro ser vivo.  La dieta ovo-lacto-vegetariana es la que cuenta con más seguidores de los cultores del naturalismo, por ser la más adaptable al ritmo de comidas de los demás.  Es una dieta alcalinizante, es decir que mantiene el equilibrio ácido-base (PH) normal del organismo humano, que siempre tiene que ser alcalino.  Para explicarlo más claramente esto significa que alcanza las condiciones ideales en las que el organismo se mantiene joven y sano.  El caso contrario, cuando el PH tiende a ser ácido, el organismo está más expuesto a sufrir enfermedades como el reumatismo, la formación de cálculos y la desmineralización.

Los alimentos que forman parte de un régimen correctamente balanceado son los siguientes:

  • · frutas y vegetales crudos
  • · leche, quesos, manteca, crema
  • · yogur
  • · pan integral
  • · verduras cocidas o al vapor
  • · caldo de verduras
  • · jugos crudos de verduras y de frutas
  • · miel o azúcar negra
    • · sal marina o de apio en lugar de sal de mesa común

Prohibidos todos los estimulantes, como el té, el café, el alcohol, etc.

Se deben ingerir alrededor de 50 gramos de proteínas diarias, pero no de una sola fuente, ya que para obtener una proteína completa similar a la de la carne, hay que combinar legumbres y cereales.

Las mejores fuentes no cárnicas de proteínas son:  lentejas, almendras, nueces, huevos, arroz integral, centeno y brotes de soja.

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